Túnez: Se cierran colegios al unirse los profesores a las protestas

El gobierno tunecino ha clausurado indefinidamente todos los colegios y universidades del país tras las violentas protestas, en las que han muerto docenas de personas.

Fuentes oficiales afirman que desde que comenzaron los disturbios han muerto 23 personas, pero los activistas sindicales creen que la cifra real es de al menos 50.

En un intento por detener los disturbios, el presidente tunecino, Zine El Abidine Ben Ali, ha destituido al ministro responsable de mantener el orden público tras quejarse distintos testigos presenciales de que la policía había empleado una fuerza excesiva y arrojado gases lacrimógenos a los manifestantes. Los manifestantes dicen estar disgustados por las subidas en el precio de los alimentos y del combustible, el elevado desempleo y la corrupción.

Este malestar económico ha provocado los más graves disturbios ocurridos en Túnez en los últimos diez años. Pese a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) alabó recientemente a este país por su "éxito económico", la distancia entre ricos y pobres no hace más que crecer, el coste de la vida está aumentando y se han disparado los niveles de la ya endémica corrupción.

La semana pasada, los profesores se declararon en huelga junto con miles de estudiantes y otros sindicalistas para pedir trabajo y el fin de la corrupción. También exigieron el final de la brutal represión y la extrema violencia que se ha empleado contra los manifestantes.

El 17 de diciembre, Mohammed Bouazizi, un joven licenciado universitario, se inmoló a lo bonzo a la entrada del ayuntamiento después de que la policía hubiera confiscado las frutas y verduras que estaba vendiendo en un puesto callejero. La policía ha declarado que Bouazizi no contaba con la autorización pertinente.

El sindicato de educación superior de Túnez, FGESR, ha convocado a estudiantes, profesores y a toda la comunidad para que se reúna hoy delante de la Facultad de Derecho de Túnez para protestar por la muerte de Hater Ben Tahar, un profesor de ciencias de la Universidad de Gabès que murió por herida de bala durante una manifestación en la ciudad de Douz.

El conflicto ya se ha extendido al vecino país de Argelia, en el que han muerto cuatro personas y el descontento económico es similar al existente en Túnez, pese a que ambos países están entre los mayores exportadores de gas natural del mundo. EI condena enérgicamente la pérdida de vidas inocentes y solicita a las autoridades tunecinas que se inicie un diálogo que aborde los problemas que están acuciando al país.

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