"COVID-19: docentes y sindicatos se unen y se movilizan", por David Edwards.

Hoy, docentes, personal de apoyo educativo, líderes sindicales del mundo se unen de múltiples maneras para encontrar soluciones colectivas a las necesidades de sus estudiantes, colegas y comunidades, a pesar de los retos enormes y el constante deterioro de las situaciones.

Hoy, nuestras organizaciones afiliadas demandan que niños, niñas y personas jóvenes, siempre que sea posible, tengan acceso a aprendizaje y educación inclusiva, con calidad y bien respaldada, incluso cuando los edificios escolares están cerrados, como es el caso en muchos países en este momento donde los gobiernos están tomando decisiones difíciles para contener la propagación de la pandemia COVID-19. 

En este mismo momento, los y las docentes y el personal de apoyo educativo están ayudando a los padres, madres y las comunidades a garantizar que los niños y las niñas se sientan lo más seguros posible y entiendan cómo pueden protegerse a sí mismos y a los demás con información y conocimiento; no miedo y prejuicio. 

Estoy muy impresionado con las historias que he escuchado acerca de profesionales de la educación que se adaptan y encuentran nuevas soluciones para mantener a sus estudiantes interesados. Lecciones grabadas, podcasts, planes de lecciones escritas distribuidos de diferentes maneras. Docentes profesionales demostrando su dedicación, su creatividad y su voluntad de desarrollar y compartir buenas ideas y soluciones. 

Mientras tanto, investigadores e investigadoras trabajan 24 horas para encontrar una cura. 

Me enorgullece ver que las organizaciones afiliadas en 174 países trabajan incansablemente para apoyar a sus miembros y asegurarse de que tengan las herramientas necesarias para que su trabajo y los términos y condiciones de empleo sean efectivos. Me alienta la disposición de compartir buenos ejemplos de respuestas de aquellos países que estaban en la punta de la lanza del Coronavirus para que otros puedan aprender sobre la contención y la mitigación. 

En este momento sin precedentes, La Internacional de la Educación aumentará su trabajo para apoyar a nuestros miembros en todos los sectores, categorías, naciones, regiones y grupos lingüísticos. Ya hemos compartido nuestras políticas y principios con los ministerios de educación del mundo y continuaremos abogando y organizando para que las voces de los educadores informen las decisiones educativas. También estamos monitoreando, recopilando y compartiendo sus historias y buenas prácticas en todas nuestras plataformas. 

Nos hemos concentrado en arrojar una luz sobre los especuladores y los mineros de datos que no quieren nada más que la lealtad temprana de la marca y el acceso a nuestros datos. Hemos estado involucrados en esta batalla desde hace algunos años y no vamos a ceder ante los posibles especuladores de desastres. 

Del mismo modo, estamos poniendo en evidencia a los regímenes autocráticos que debilitan la democracia en nombre de la seguridad y el orden. Nos hemos unido a otras federaciones sindicales mundiales para destacar ante los empleadores y los gobiernos la importancia crítica de la acción proactiva con respecto a la remuneración por enfermedad, la licencia parental, el aumento de la inversión pública y la protección de los derechos laborales. 

Estamos especialmente conscientes y preocupados por el impacto del virus en los más marginados y vulnerables: los estudiantes que dependen de los programas de alimentación escolar para obtener su única comida del día, las personas sin estabilidad laboral, quienes viven ya existencias precarias, los padres que deben elegir entre tratamiento médico y alimentos, las minorías étnicas y los refugiados que son estereotipados y acosados ​​en lugar de acogidos y apoyados, las mujeres estudiantes que ya enfrentan discriminación de género.  

Hoy, al igual que lo hicimos ayer y lo haremos mañana, encontramos nuestra misión en responder nuestro núcleo: nuestros valores humanos y sindicales. En nuestras mentes están el recuerdo de la historia y la esperanza de futuros más justos. En nuestro ADN, una solidaridad terca y resistente nos impulsa a pasar de las respuestas aislacionistas e individualistas a la acción colectiva. 

Estamos de pie sobre los hombros de gigantes que han sacrificado mucho por nosotros. La primera escuela integrada. El sufragio de las mujeres. El primer acuerdo negociado colectivamente. La primera fusión de federaciones sindicales mundiales de educación en una sola Internacional de la Educación. Sentimos la responsabilidad hacia ellos, muchos de los cuales están ahora en las últimas etapas de la vida y son particularmente vulnerables al Coronavirus.  

Colegas, este es un momento impredecible y difícil que requiere resistencia organizada y persistencia educativa.

Hoy, La Internacional de la Educación, nuestras organizaciones afiliadas y los y las docentes del mundo estamos comprometidos a superar esto juntos. 

Porque es quienes somos. 

 

 


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David Edwards

David Edwards es Secretario general de la Internacional de la Educacion.

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